Cuando haya terminado de usar el equipo, puede cerrar la sesión y dejar el sistema en ejecución, o bien reiniciar o apagar el equipo. Si el sistema incorpora funciones de ahorro de energía, también podrá suspender el equipo, con lo que el siguiente inicio del sistema será mucho más rápido que un arranque completo.
Para cerrar la sesión y dejar el sistema en ejecución, lleve a cabo una de las siguientes acciones:
En el menú principal, seleccione +
Utilice el acceso directo de teclado definido en el Centro de control de KDE. Normalmente, para finalizar la sesión con confirmación, se utiliza Control-Alt-Supr. En el siguiente cuadro de diálogo, seguirá teniendo la opción de cancelar el proceso de fin de sesión. Si quiere finalizar la sesión sin confirmación, pulse Control-Alt-Mayús-Supr.
Haga clic en el icono en el panel. Si el panel no incluye el icono de cierre de sesión, puede añadirlo al panel mediante el procedimiento descrito en la Sección 1.1.3, “Bloqueo de la pantalla”.