4.2. Concepto de usuario en Linux

Linux distingue entre los usuarios “normales” y un superusuario. El superusuario, denominado usuario Root, se encarga de todo tipo de tareas administrativas y tiene acceso a todos los elementos del sistema. Los usuarios normales carecen de estos privilegios.

Todos los usuarios, incluido el superusuario, tienen sus propios directorios personales, en los que se almacenan todos sus datos privados, como documentos, favoritos y correo electrónico. Los derechos de escritura de estos directorios personales están estrictamente limitados al propietario. Las carpetas de los directorios personales que contengan datos importantes también pueden estar protegidas contra el acceso de lectura por parte de otros usuarios. Sólo el superusuario puede modificar los directorios de sistema que contengan archivos de configuración centralizados o archivos ejecutables. Para obtener más información acerca de los permisos de Linux y el concepto de usuario, consulte la Sección 27.2, “Usuarios y permisos de acceso” (↑Referencia).

Aunque este concepto no parezca muy atractivo al principio, su gran ventaja es la seguridad añadida que proporciona. Un usuario que no disponga de privilegios de usuario Root, nunca podrá dañar todo el sistema. Cualquier daño que provoque se limitará a su propia cuenta y a sus datos. Por el contrario, las operaciones llevadas a cabo con privilegios de usuario Root, pueden poner en peligro todo el sistema. Cualquiera que pretenda causar daños en un sistema Linux en ejecución, deberá conseguir primero privilegios de usuario Root. Por eso es mucho más difícil crear virus para sistemas Linux. Primero deben superar la barrera que supone el carecer de permisos de usuario Root.

Además de ofrecer diferentes identidades de usuario para los administradores y los usuarios normales, Linux permite que varios usuarios trabajen en un mismo equipo simultáneamente. Los usuarios pueden conectarse al sistema mediante diferentes terminales o conexiones de red.